
Se hace tarde
Vida rutinaria, es un día más. Increible la forma en que he terminado por caer en el estilo de vida que siempre he odiado.
Me levanto, que tarde es; desayuno, miro el reloj y no paro de pensar que es tarde.Salgo corriendo de mi casa pues el tiempo me está comiendo vivo, recorro exactamente el mismo camino hasta donde trabajo, casi por instinto pues ya ni me molesto en observar lo que me rodea.
Llego a mi oficina, tarde otra vez, es lo más interesante del día, estresante, abominable. Hago lo que debo hacer pues el mundo ahora se trata de eso, haz lo que se te ordena, trabaja para vivir, vive para trabajar, olvida que tienes sentimientos pues las cosas lindas están reservadas para tus superiores.
Astiado salgo a comer a la misma fonda con la misma mujer obesa cocinando porquerias, no puedo permitirme nada más, estoy acotumbrado y ya no percibo los sabores. Pido exactamente lo mismo que ayer y, mientras como, hago como que leo el periodico. Sólo pienso, entro a otro mundo, cuando despierto miro el reloj nuevamente y noto lo tarde que es, habia perdido toda noción de tiempo. Regreso al trabajo y continúo: expedientes, números, desesperación.
Se hace tarde, no he terminado aún y ya deseo irme, lo deseo desde que llegué a este lugar, se hace tarde, sigo pensando.
Las seis, soy libre aunque en realidad mi "libertad" no signifique nada pues no hay nada que hacer, solo regreso a casa para seguir deseperandome pero esta vez a solas.Para no perder la costumbre salgo a mi paseo habitual al parque que está detrás de mi casa, completamente oscuro pues ya es tarde.
Algo extraño me ocurre al notar en el cielo una luna enorme, blanca, fría... hermosa; a mi mente llega de pronto esa idea que me ha estado rondando todo el día -se hace tarde- repito una y otra vez, entonces suspiro y comienzo a correr.
Me detengo y te observo de lejos, ahi estás, igual que siempre y comienzo a sentir de nuevo, me estremezco por el helado viento invernal y al fin sonrio. El tiempo se detiene y ya no me preocupo ni desespero, me preguntarás donde he estado y yo inventaré cualquier historia fantástica, no me creerás y acabarás riendote, no sé si lo sepas pero solo digo estas cosas para verte sonreir.
No sé bien lo que pasa, enmudezco, soy feliz a tu lado y es lo único que sé. Sé que te quiero.